Se inaugura una sección de quejas y me voy a dar el gustazo de ser la primera. Así que ya sabéis, si tenéis algo de qué quejaros sobre el medio ambiente podéis escribir, que todos los comentarios serán bien recibidos.
Aunque no podamos solucionar nada por lo menos nos desahogamos, ¿no?


Ésta es la playa de Riazor. No es que pretenda dejar en mal lugar a mi ciudad, para nada, pero es que todos los veranos me cabreo. Que lleguen algas a la orilla es lo más normal del mundo pero plásticos, maderas, bastoncillos de los oídos y demás cosas flotantes, pues no. Me obligan a ducharme, en vez de disfrutar del agua salada y de un confortable baño después de un frio invierno.

No os penséis que Riazor está sucia todo el verano, pero hay ciertos días en los que el viento y la marea nos juegan una mala pasada.
La playa tiene su bandera azul ondeando los tres meses pero hasta que salen fotos como ésta en la prensa no se hace nada.
Me gusta que los medios (algunos) todavía ejerzan ese poder de denuncia social.