Mientras paseas, estás en clase o viendo la televisión. En un segundo, tu mente puede escapar y revivir sensaciones y olores, recordar conversaciones e imaginar situaciones.
Pero hasta que tu boca no esboza una leve sonrisa, no te das cuenta de que fue un buen momento.

Helena,no solo una leve sonrisa, hay ocasiones en que mi abstracción es tanta -de la realidad-,que suelto una carcajada donde quiera que me encuentre.
Claro que tenias que ver la expresión con que miran,los que cerca de mi pasan...
Son, momentos mágicos...
Como ya comentabamos el otro día, es mucho peor cuando vas en el coche interactuando con tu radio,jajaja.